miércoles, 28 de septiembre de 2011

¿No que no se olvidaba?

Ps ¿no que no se nos iba a olvidar?... las paredes de la universidad que todavía el año pasado remembraban con indignación aquella fecha hoy yacen llenas de propaganda y al parecer ya no hay estudiantes que se acuerden de sus colegas.


Pa' cerrar este "mes patrio", el 27 de Septiembre fue, como algunos sabrán, el aniversario de la consumación oficial de la independencia del país. Aunque seguramente el lunes lo mencionaron en las primarias del país, hubo quien ni se dio por enterado, y bueno eso no tiene nada de nuevo, finalmente a pocos nos importa una fecha tan distante, así terminan siempre las conmemoraciones, como una efeméride mas. No obstante me parece que ya corre con la misma suerte otra conmemoración valiosa. El 2 de octubre de 1968.


¡¡¡2 de octubre no se olvida!!!, ah como de que no…. Pregúntenle hoy a cualquiera a ver de qué se acuerda, yo me di a la tarea y resulto que ninguno había nacido, ps por eso quedan excusados. Despues de todo ¿Qué sentido tiene recordar una masacre a jóvenes estudiantes cuyo único crimen fue el congregarse atendiendo un movimiento social que parecía hacer los reclamos con los que se identificaban?.... no sé, es triste.


Hoy por el contrario lo que al parecer merece la pena recordar, es que se enfrentan en ciudad universitaria Pumas vs América, híjole, nomas de pensar en toda la raza que se va aglutinar, en los goyas a ronco pecho, en la "rebel" a brinque y brinque, en la goliza que se espera por ambas partes, en la emoción de vituperarle al portero visitante en el mismísimo instante que pateé ese saque de meta. La verdad que si emociona rete mucho, pero basta compañeros,  temo que me vayan a malinterpretar yo lo que quiero es llamarles la atención (si alguno no entiende el sarcasmo esa es su bronca).


Bueno pero quizá la desinformación no ayuda, les recuerdo pues que es lo que no hay que olvidar de este 2 de octubre:

Había una vez, una sociedad con un poco de pensamiento crítico que se quejaba de las condiciones sociales, que reclamaba a través de sus impetuosos jóvenes estudiantes, que fue movida a actuar por su entusiasmo, que se congregaba protestando por las claras contradicciones del régimen, fue una oleada mundial de iniciativa social.


"Aquel año, mayo duro doce meses…" –Joaquín Sabina


Estos jóvenes protestaban y protestaban se les unía gente de todos lados, sindicatos, partidos, y público en general se les unía a la bola y protestaban (no se recuerda muy claramente que, pero protestaban) y erán válidas las propuestas, en mayo se logró una huelga general en París, no'mbre si vieran que de desmanes se hicieron, la izquierda estaba a todo lo que dá, solo los tanques pudieron detenerlos.


Pero no fue nomás en París, en todo el mundo se levantaban voces de protesta, en un país llamado  México, los estudiantes también se juntaron, reclamaban injusticias sociales, políticas, económicas, química, retórica,  botánica, botánica, retórica y sistema decimal. Una de gritadero que le puso los pelos de punta al "Tavo" (Díaz Ordaz) y a su secre, el compañero Huicho (Echeverría Álvarez).

Pero ellos ya sabían cómo le había ido al Degaulle (se prenuncia "degol") en Francia, tons se pusieron las pilas y "recomendaron" a los protestantes no hicieran tanto ruido por que podían despertar al niño (la opinión internacional) y que no les convenía que estuviera de mal humor porque ya merito eran las olimpiadas y ps con eso de que son carísimas ps como que no se vale desperdiciar ¿no?.


En fin resulta que los estudiantes, nomás no hicieron caso, que "a nosotros no nos regañan y además tamos pidiendo cosas que nos merecemos", cierto, cierto. Pero cual mano, que deciden hacer otra reunión, que se iban a ver allá en Tlatelolco, y por ahí corría el rumor de que mejor no jueran, que mister president taba enojado y que no les iba a aguantar más berrinches.

No ps que se arma, pa cuando llegaron ya los estaban esperando, considerando que los jóvenes estaban armados con sus ambas y mortíferas manos, mientras que los militares nomás traiban sus rifles, ps pensaron que no convenia arriesgarse y que mejor hasta paramilitares les mandaban, eso sí, llegaron con sus guantes blancos y toda la cosa (quizá pa checar que no estuvieran muy sucio el lugar).


No'mbre que sale una bengala, y a correrle mano, que empiezan a arrestar a los líderes, y unos por ahí que casi se pelaban, no ps cual, pa' donde corrieran había tanquetas del ejercito. Luego, al parecer traiban fiesta los militares por que una de petardos que sonó, parecía procesión aquello. Pero ni maíz que eran petardos, puras balas de a de veras, puros muertos de a de veras.


Algunos de los que ahí vivían les quisieron ayudar, "escóndanse por acá chamacos", "sálganse por esta escuela", "córranle", "pélense", "por alla no wey", "ah ya me ensuciaron de sangre la alfombra" y cuantimás de cosas.

Pero los armados no eran tontos, "clac, clac, nos da permiso de pasar y revisar su casa", "ay ya le tumbamos la puerta que pena", "usted no se apure, nosotros buscamos, si quiere recárguese contra la pared", "no se vaya a cansar, si quiere aquí le detengo la cabeza con mi rifle", ya saben la amabilidad andando.


"Hijole que tiradero dejan estos chamacos con sus protestas, a ver tráiganse los camiones de basura", "esos ya están muy cansados pa correr, llévenselos al campo militar a que descansen", "-patrón ¿contamos los muertitos de uno por uno?, porque sale más fácil por camión", "-na, ni los cuenten que no acabamos".


No'mbre total que de los muertitos que hubo, según el gobierno tuvo por ahí de 20, cada uno traia seguro como quince pares de zapatos puestos, por que una de zapatos que salió. Otros observadores dicen que fueron más pero que el gobierno nomas se equivoco por unos cuantos cientos. No se sabe bien cuantos fueron nomas que si hubo.


Pero como ven señores, de ahí surgió en el dominio popular que aquel "2 de octubre no se olvida", y ya nos ven hoy, tan bien puestos aquí. Ojalá no se les olvide que algo así pasó, por que ps no se ustedes pero se me hace medio injusto ¿no?

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Su afectísimo y atento,
Eulalio de Samaniego Perez y del Toro

lunes, 12 de septiembre de 2011

Contribución a la Crítica de los profesores de Economía Política

De mi última reunión con el rector, en la que discutíamos la situación del país, encontramos que hay dos problemas que aquejan a la educación en México: el primero, el rezago educativo de millones de jóvenes; el segundo y todavía más importante el conflicto entre los profesores de la academia de economía política.

El Banco de México, Hacienda, e incluso Los Pinos están preocupadísimos por este conflicto, y es que ¿cómo enfocarse a problemas de interés nacional mientras en la facultad de economía no se ponen de acuerdo? ¿acaso podrían presentar el plan presupuestario para 2012 sin que hubiera un acuerdo entre consejeros y académicos? ¡Por supuesto que NO!

El país entero se encuentra a la expectativa de la resolución de este conflicto interesantísimo y tan difícil de resolver. Aquí les explico la increíble complejidad del mismo:

Al parecer hay puntos de vista encontrados entre los académicos de la facultad (¿inaudito verdad?). Pero en lugar de debatir tales diferencias, nuestros queridos académicos decidieron, con esa pericia política que los caracteriza, renegar de minucias importantes como la designación tanto de profesores titulares como los que realizarán cursos extraordinarios.

El conflicto se agrava aún más cuando se comienzan a hacer desplegados, misivas, epístolas profundísimas y críticas, que pudimos ver a lo largo y ancho de la facultad, impresas en tamaño requete-grande para que diera todavía más flojera leerlas. En estas cartas se aclaraba como hubo un fraude tan indignante que por un momento las teorías conspiracionistas de la sucesión presidencial del 88 no eran nada comparadas con este ultraje.

A estos avisos siguieron otros negando tal, luego se empezó a decir que fulanito fue tal y sutanita tal. Ni siquiera las producciones azcarraguezcas nos darían un drama tan realista como el que se vivió en la facultad.

De ahí a la resistencia civil. Un heroico plantón que desconcertó a todo el que pasaba. “Esto es una verdadera revuelta” decían los más conservadores al ver la estoica casa de campaña en el frente de batalla.

Las asambleas pulularon, pero estas eran asambleas especiales, juntaban a todos (los de un lado) y luego organizaban otra pa’ rejuntarlos todavía más (a estas iban solo los del otro lado).

Ah compañeros, si hubieran escuchado las acaloradas discusiones, era como ver una disertación magisterial: “es que fulano me dijo mentiroso y yo no soy mentiroso”, “es que a mí no me invitaron a la del martes”, “es que yo a esa no fui por que invitaba fulanito”, “es que menganito nos grito de cosas la última”, “es que les mandamos gente pa’ decir que platicamos pero sin pegar”, “es que no nos recibieron y se inventaron lo que dijimos”, “es que nosotros no dijimos eso”. Aclaro, por supuesto que solo estoy parafraseando.

En verdad da gusto seguir a estos políticos de altura que en tan solo tres o cuatro horas nos llenaban con aportaciones elegantísimas de cinco minutos (que a veces duraban quince). Con un poco de suerte alguno hacía alusión al plan de estudios, para recordarnos que: “ora que nos pongamos de acuerdo, chambeamos sobre eso”.

Hay que entender que las posturas son radicalmente opuestas, una parte propone: refundar la academia, es decir, seleccionar a los elegidos para llevar la voz de la economía política (honor impresionante por lo que veo); mientras que la otra parte desconoce a la academia y propone una nueva selección de académicos. Así como lo leen compañeros: unos quieren cambiarla mientras que los otros solo quieren cambiarla, yo por mi parte propongo que la cambiemos.

En fin, yo que pensaba perder mí tiempo leyendo la correspondencia entre Malthus y Ricardo, me encontré con que es mucho mas productivo, constructivo, edificante, educativo y divertido leer la de mis académicos. Asi que por esta cómica alegoría, ¿Cómo se dice compañeros?:

¡GRACIAS MAESTROS!

miércoles, 7 de septiembre de 2011

¡Eulalio ha vuelto!

Luego de ser liberado por autoridades internacionales quienes me tuvieron en custodia de manera prepotente bajo el falso cargo de “conspiracionista empedernido” me dispongo una vez más a usar el sutil método de la sátira, la ironía y el sarcasmo para atacar mordazmente a este sistema que nos reprime.

Una vez más, el sistema tiembla de terror por la amenaza de mi viva voz (o quizá no tan viva por ser escrita), los altos círculos de poder se atrincheran y preparan para recibir ácidas críticas, ingeniosos contrapunteos y antagonismos incensurables.

La voz de Eulalio nos será acallada, ¡tiemblen dueños del poder y de la estructura!, es hora de remojar sus largas barbas que están por ser trozadas por las tijeras del más crítico, del más excelso revolucionario, de aquel que no puede ser contenido.

El status quo sucumbirá ante las carcajadas de los oprimidos a quienes se les develarán los más oscuros secretos de su truculento funcionamiento. Su retórica y gramática será contrapuesta a mi oronda estulticia, a mi clarividente ingenuidad, a mis profundos sinsentidos.

Sea pues, he renacido de las cenizas, he sido invocado por la voz de los insatisfechos, de los que necesitan reírse de sí mismos, de los sarcásticos, de los irreverentes, de los humoristas y de los más aguzados pensadores.

¡Eulalio vive, la lucha sigue!... gritaba mi séquito a las puertas de mi aprisionamiento, con voz llena de esperanza. Nadie, nadie, ¡nadie! Pudo, puede ni podrá detener a Eulalio… ésta su servilleta llena de ironía, de sarcasmo, de sátira y pedantería.

Que los progresistas se asusten y los conservadores también, este siervo no tiene otro amo que no sea el sentido común y el del humor. Sea pues caray

Ya sabrán mas delante de mis hazañas, de mis roces con la autoridad, de mis revoluciones y contra-revoluciones, de mis pensamientos que han destruido naciones y fundado otras nuevas que luego fueron refundadas por que no estaban bien fundadas, y que las refundamos una y otra vez hasta hacernos a la idea que pa’ fundar naciones no nacimos.

Su afectísimo y atento.

Eulalio de Samaniego Pérez y del Toro.